El hierro es el metal más difícil de trabajar debido a su dureza ya que se funde a más de 1.500 grados y aunque abunda en la naturaleza no resulta fácil su obtención con medios rudimentarios. El hierro forjado es el metal del herrero por excelencia, hierro soldado y moldeado en el calor de la fragua. El acero templado moderno es más resistente pero se oxida y no dura tanto tiempo como el hierro forjado.

Históricamente se ha datado el uso del hierro por el hombre hacia el 3.600 antes de Cristo, en una zona (El Cáucaso) que historiadores posteriores llamaron La Otra Iberia.
Muy pronto el hombre descubrió su uso militar y tener o no tener armas de hierro marcaba la diferencia.

Su uso en diversas artesanías e industrias pronto se popularizó aunque con esta difusión perdió parte de su prestigio. Como material artístico no ha tenido uso hasta hace no mucho, aunque a veces es difícil marcar la frontera entre arte y artesanía en objetos como verjas o rejerías.

En La Rioja hasta el siglo XVIII funcionaban los ferrones, los cuales instalaban su propia ferrería cerca de las minas, pero con la aparición de los Altos Hornos estas fueron desapareciendo en el siglo XIX. Pero quedaron los herreros que hoy
reparan maquinaria agrícola, hacen puertas, rejas y balcones en localidades como Bañares, Zarratán, Hervías, Nájera, Igea, Herce, Haro, Autol o Navarrete. Quedan también herradores, que fabrican herraduras para las caballerías, en Entrena, Tricio,
Briones, Herce y Villamediana de Iregua. Quedan armeros y caldereros en Calahorra y Arnedo, y un cencerrero en Santurde de Rioja. También funcionan talleres de hojalateros en Logroño, Arnedo y Nájera, donde se fabrican utensilios de uso doméstico, como cazos, aceiteras, espumaderas, faroles, diversos moldes, etc.

El misterio de la forja se remonta a tiempos lejanos y es que hasta en la mitología se ha rodeado a dioses como Lug, Thor o Vulcano de elementos como martillos, yunques o metales candentes. El misterio de la forja se escenifica en el Templo de la Fragua y el herrero con su mandil de cuero y sus herramientas es el protagonista indiscutible.

 
* Fragua: Fogón, provisto de fuelle o aparato análogo, en que se calientan los metales para forjarlos.
* Yunque: Bloque de hierro acerado sobre el que se forjan los metales.

 
El contacto con el metal del artesano, en el taller de forja se materializa en el continuo y rítmico martilleo sobre el yunque, de barras y pletinas de hierro incandescente. Golpe a golpe se define con precisión las líneas y curvas que mágicamente dan forma a la obra de forja. Esa transformación de algo durísimo en material maleable que, sometido al fuego adopta sucesivamente toda la gama de los colores cálidos y formas, sigue siendo todo un espectáculo. Como lo es comprobar que el hierro candente puede aplanarse a golpe de martillo o tajarse con herramientas del mismo metal pero frías.

 
El artesano previamente a desarrollar su trabajo y elaborar las piezas en forja ha dibujado con precisión unos bocetos que reflejan la idea que tiene de la obra que a continuación va a crear.
El oficio de forjador requiere un dominio exhaustivo de una técnica depurada y de un conocimiento en el tratamiento del hierro. El artesano ha de disponer de la suficiente fuerza y destreza para el manejo del hierro.

 
Los objetos elaborados en forja de hierro son múltiples: Mobiliarios (exterior e interior), complementos, cerramientos, objetos de uso, elementos singulares pensados para decoración de casas y emplazamientos rurales ... Mesas, sillas, camas, faroles, percheros, lámparas, parrillas, utensilios de chimeneas, expositores, consolas son algunos de los objetos más frecuentes en los trabajos de forja de hierro.

 
La otra vertiente a la hora de desarrollar el oficio de la forja es la OBRA ARTÍSTICA (LA FORJA ARTÍSTICA). La obra artística en forja encuentra un canal de expresión artística en la ESCULTURA. Se trata de importantes piezas escultóricas donde el artista, llevado por la inspiración y por la original creatividad individual crea objetos donde el concepto y la forma reflejan la personalidad propia del artífice. Animales, pájaros, flores, extrañas formas arquitectónicas pueden formar parte de una interesante obra artística en el mundo de la forja.

 
Las fuentes de inspiración para el artista forjador son múltiples:
La naturaleza, los motivos de la época medieval donde la forja de hierro tuvo un importante protagonismo en palacios y castillos, dragones, bichos extraño (bestiario) y otros animales míticos, emblemas y símbolos de culturas y civilizaciones milenarias ya desaparecidas: Egipto, el mundo celta, el arte asiático y oriental etc.
Otra línea de inspiración muy interesante y que se encuadra dentro de un perfil artístico contemporáneo y de gran originalidad es la obra de forja con tintes abstractos. El estilo abstracto dentro de los trabajos con hierro encuentra un campo de expresión para el artista cargado de gran fuerza e impacto visual.

 
Las obras en forja pueden ser de gran tamaño y por tanto es necesario disponer de un lugar apropiado (Taller- almacén-Tienda-Sala de exposiciones) para poder ser mostradas a los clientes. También medios como este, internet, pueden ayudar a difundir la obra de los artistas.


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